
...un orgasmo es lo mejor del mundo, nada lo supera; es la cima de un recorrido sinuoso y fantástico, es la meta de un carrera profunda, el éxtasis del placer por el placer. El sexo por el sexo, para disfrutar y para gozar. Nada de amor, el amor no existe. Existe el egoísmo, el querer parar el tiempo, no querer estar solos, no poder estar solos. Pero el amor no es real, no vende, no gana, no aporta. Sólo nos hace estar a la defensiva, potencia los instintos más bajos, la necesidad de privar a alguien de su libertad. Una mierda, el amor. Sin embargo el sexo - el puro, el libre, el sencillo, el loco, el natural, el espontáneo-, ése genera momentos involdables, siempre en positivo, siempre aporta, siempre se renueva. El sexo, sólo sexo, siempre sexo...









